
Pequeño homenaje a Antonio Machado.
El sol continurá
Aunque mi voz se duerma
no quisiera que murieran mis recuerdos.
Allí donde nacieron, cuando era niña,
Las verdades sencillas, las canciones,
el color de la sonrisa
y las tristezas amables.
Cuando llenaba mis bolsillos de pequeños tesoros
y jugaba con el viento entre mis manos
o contaba mis secretos al silencio de la almohada.
Aunque yo me vaya
no quisiera morir en el recuerdo
de aquéllos a quien he amado.
Mis poemas son todo lo que dejo
y allí estaré cuando me busques.
Allí estaré
cuando mires los mil caminos del agua
o la quietud de los árboles.
Allí estaré.
Te lo prometo: no faltaré a la cita.
El poema es de Yolanda Gelices.