miércoles, 10 de febrero de 2010

Cartas desde el Desván


Abril 1931

Soy una mujer mayor, y mayor me siento, tengo cuarenta años, llevo veinte trabajando como doncella en casa de la señora Isabel,
(Isabelita que así le llamo).
Ella engaña a su marido con el hombre que cada día que entra en la casa, a mí se me ponen las mariposas en el estomago; y me pongo nerviosa. Él se cree que es porque sé lo suyo con Isabelita, y leo en sus ojos el temor; piensa que se lo voy a contar al marido de Isabel, que a la vez es su mejor amigo.
Pero tengo que aclarar que no es una infidelidad normal, ellos se aman de verdad y cuando digo de verdad es que es en serio y yo me muero de celos .
¡Tiene una forma de mirar!
(A, mi no claro)
¿Quién se va a fijar en mi?, pasada en kilos y llena de arrugas.
Pero casi me muero de tristeza cuando escuché que le destinaban a Madrid.
Acaba de proclamarse la II República y él es militar republicano


Sola, en este rincón de la casa donde nadie escucha mis lágrimas, me refugio entre trastos viejos como yo, sintiendo que me marchito, y ahí en la calle comienza una nueva vida.

PD Estas notas y muchas más me encontré en el desván de la casa que compre para restaurar.

17 comentarios:

Jorge dijo...

Hola compañera ¡Que maravilla! ¿Es posible que sobrevivan notas de este tipo desde la II República? ¿Qué tipo de casa es la que has comprado? ¿A quién pertenecía?

Espero que cuelgues más notas de estas. ¡Realmente tienen magia!

Un saludo!

Yemaya dijo...

Desgarradoras letras de una persona que se ve sin ilusión por la vida, que se siente triste y vacía. Me pongo en su lugar y que triste tiene que ser sentirse de esa manera.
Mi niña, no sé porque tienes problemas en entrar en mi blog, pero espero que ya se hayan solucionado.
Te dejo un beso dulce y un susurro cálido.

Belén dijo...

No tienes para relatos, guapa... tienes para una novela!!!

Besicos

ALEX B. dijo...

Pues vaya un tesoro que encontraste Africa.
¿ hay más?

Raúl dijo...

Todas las casas viejas tienen sus fantasmas en forma de historias incompletas.

Robërto Loigar dijo...

Hay personas que pretenden ser un ladrillo en la pared.
Me gustó tu relato y cómo lo cuentas.


Besos republicanos.

POLIDORI dijo...

Una vecina mayor, cuando se fue a vivir con sus hijos y abandonó definitivamente su casa de toda la vida quemó todas las fotos, todas las cartas... Y todo lo que pudiera recordar que ella y su familia vivieron allí.




John W.

felicitaslaura dijo...

Siento compasión por esta señora, enamorada del amante de su señora , viendo y oyendo los encuentros amorosos con los ojos llenos de lágrimas, cuando cambie las sábanas y sienta el olor de sus entregas pasionales, con razón tiene que que irse al desván a llorar. También cuando estoy herida me recluyo en el silencio a lamer mis heridas, como lo hacen los animalitos.

Historias de guerras de fusiles y de guerras intimas.

Besos

Cesar dijo...

De joya en joya, acumularás un tesoro.
P.S. Véndelas para la rehabilitación....

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Hola, mi querida África, ya estoy de regreso y esperando ponerme al día con mis lecturas favoritas. Pues curiosas notas las que has encontrado en ese desván, nada menos que de una empleada doméstica enamorada del amante de su jefa y fechadas sobre 1931...A ver si nos publicas más. Un besote fuerte y mil gracias por tus lecturas y buenos deseos.

mi nombre es alma dijo...

Historias de ayer y de hoy, quizás cambie el mundo, pero no los sentimientos, al menos, no demasiado.

Un abrazo

Nahahya dijo...

¡Qué importante es sentirse amada!, ¡qué importante es amar!..¡qué maravilloso es sentir mariposas en el estómago!
Nos sentimos viej@s, siendo jóvenes, cuando no somos regados por el agua del amor.

Un abrazo muy sereno
Nais

Marisol dijo...

Leer estas letras dan pena. Era el destino el que te las puso en las manos. Te dejo un cordial saludo.

fher dijo...

Hola niña, es un placer haber dado con tu blog. Lo que tenés en tus manos es un tesoro maravilloso.
Te cuento que volví pero sólo en mi otro blog: http://laliturgiadelasdespedidas.blogspot.com/

Estás especialmente invitada.

Besos

J.Carlos dijo...

Menudo descubrimiento, más que por la época, por desvelar los sentimientos más íntimos de una de tantas personas olvidadas por la vida.
Abrazos

alvarodrv dijo...

Maravillosos tiempos los primeros años del siglo XX, en la distancia más románticos de lo que tal vez fueron en su momento.
Me ha encantado que me encuentres en el mundo bloggero, así yo te he podido encontrar a ti.
Seguiré leyéndote!

Ángel dijo...

Es impresionante. ¿Qué sentiste cuando tuviste en tus manos los sentimientos de una persona que vivió tantos años atrás?
El amor, a lo largo de los siglos, es el mismo.
Bonito relato.
PD: Me alegra que te gustara mi entrada :)
Un abrazo