
Cuando Ildefonso Cerdá Suñer diseñó el barrio del Eixample de la Barcelona modernista,
Con sus grades avenidas, y
Sus patios interiores de cada manzana que se convierten en espacios luminosos; no se creería la historia urbana que le voy a contar
La carne congelada que había llevado a mi hija, estaba descongelándose en una mesita de la terraza envuelta en celofán y colocada sobre un plato.
“Cuando volvamos ya estará descongelada y junto con el puré de puerros ya tenemos la comida”
Cuando llegamos a casa después de unas horas de playa,
¿Que rabia tus compañeras de piso te han comido los filetes? Grite a mi hija.
¡No puede ser! Los habrás puesto en otro sitio y no lo recuerdas.
¡Pero mira , el plato está vacío y el papel de celofán desenvuelto ¡
¡Pero quien iba subir hasta esta altura y llevarse la carne!
¿Pero sino han sido tus amigas quién ha sido?
A la mañana siguiente una gaviota con las alas extendidas se posaba sobre la pequeña mesa.