viernes, 5 de marzo de 2010

RIO DUERO


ROMANCE DEL DUERO
Río Duero, río Duero, nadie a acompañarte baja; nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde, la ciudad vuelve la espalda. No quiere ver en tu espejo su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra y los álamos de magia pasas llevando en tus ondas palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú, a la vez quieto y en marcha, cantar siempre el mismo verso pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero, nadie a estar contigo baja, ya nadie quiere atender tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados que preguntan por sus almas y siembran en tus espumas palabras de amor, palabras.

Gerardo Diego, 1922
Soria (1922-1941)

11 comentarios:

ÁFRICA dijo...

La fotografía la hice, mientras contemplaba el Río Duero a su paso por la provincia de Valladolid

Laura dijo...

Vine al mundo en una crecida del Esla, uno de los hijo del Duero, es el río de mi primera infancia, con los recuerdos del pueblo y de sus plantíos.
De veranos y los baños en sus aguas, siempre heladas , de sus peces- carpas, bogas, barbos-, las sábanas de las lavanderas puestas a blanquear en sus praderas.

Preciosos recuerdos.

Un saludo

Cesar dijo...

Parece mentira que tanta agua dé tan buen vino!

Nahahya dijo...

Los rios y en concreto este poema al rio Duero, son demostraciones de agradecimiento y admiración hacia ellos. Con ellos la Vida surge a su alrededor.
Precioso romance.
Buena fotografía.

Un abrazo muy sereno lleno de buenas vibraciones para ti,

Naia

POLIDORI dijo...

Un río y una tierra junto a la que quisiera asentarme algún día.

Un beso.




John W.

mi nombre es alma dijo...

Las ciudades y ciudadanosque dan la espalda a sus rios al final pierden su identidad.

Un abrazo

Miguel Baquero dijo...

¡Viva Gerardo Diego! Me parece, con diferencia, el mejor poeta de esa generación... y el más injustamente relegado.

Lunska Nicori dijo...

...Y es que tanto que nos gusta escuchar caer el agua, y pasar, y verla correr con las ojas caídas por el viento...
Pero aquí, Gerardo Diego, se entretiene en el Duero, y en su sombra mojada, que siempre, siempre nos traerá esas palabras de amor, palabras.
Un abrazo

Marisol dijo...

Tu foto...impresionante no sólo por la toma del río, sino también por la altura. El poema me gustó.
Te dejo muchos saludos berlineses. Y te deseo todo lo mejor por el Día de la Mujer.

Werty dijo...

PUFFF PERO QUE INCREIIIIIIIIIIIIIIIIIIBLE LA FOTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

El efecto de la ola! Parece pintado!

Saludos!

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Bellísima fotografía y hermoso el poema de Gerardo Diego que la acompaña. Un beso enorme, mi querida amiga y disfruta del finde.